FANDOM


Capítulo IX: Humillación
Escuchar mientras (sí, la misma)
No.

Martín estaba con las manos sujetándole la cabeza. Otra vez. Encima de su escritorio, llorando.

Maté a Daniel. Será una predicción...

Miró hacia atrás, sonándose los mocos con un clinex. Vio el bazooka desenfundado. Estaba cargado y listo para usar...

No necesito la fuerza. No la necesito.

Martín se propuso algo: no usaría ese bazooka hasta que sea un buen "Dragoon". ¿Qué es Dragoon?

Dragoon es un término exorcista que se centra en aquel exorcista que luche con armas de fuego o arcos. Sería el caso de Martín. Entonces, pensó...

¿Qué es Manuel? ¿Será caballero o Dragoon?

Curioso...

Se limpió entero, se duchó, se vistió y corrió hacia el cuarto de Manuel. Este abrió la puerta.

Había sangre por todo el suelo, un cuchillo al pie de la cama y varias rajitas en la muñeca de Manuel.

Martín negó con la cabeza y le abrazó, no le importaba aquello que puteaba el moreno por lo bajo.

Me caigo.

No si yo te aguanto.

— Erí manco, no podí aguantarme.

— Entonces sos inválido y no tenés piernas con las que tropezarte.

El día anterior, Martín tuvo que romper un cristal con el puño y se rajó todo el brazo. No estaba manco ni nada, pero tuvieron que vendárselo y ponerle escallola. Era diestro, y la mano dañada, la derecha, así que no se sabe si está bien para no hacer tarea o mal para poder "jugar" con su bazooka. Pero no era justo... no era justo todo lo que estaba pasando... ¿El elemento de la nieve quería suicidarse? Ja, ja.

— Oye Manu, ¿sos Dragoon, Aria, Doctor o Caballero?

— Caballero. Tengo que enseñarte algo...

Manuel se quitó el parche de su mejilla. Salió un brillo color celeste, que correspondía a un signo de invocación de armas exorcista.

— Ya verás.

Manuel hizo gestos raros sobre la marca, y, para la sorpresa de Martín, atravesó su mejilla. Sacó una espada hecha de hielo, según el moreno "irrompible y garantizado".

— Así que esa es tu arma —dijo el argentino, bastante impresionado.

— Aham. Mi padre me reveló el secreto, y estuve un gran rato en la biblioteca como para saber to- ¡ouch! Me he dado en el corte...

— Véndate la mano ahora mismo, vamos a la enfermería. El cuchillo podría contener óxido y podría infectarte entero... y guarda el arma.

Martín salió de la habitación.

— Cámbiate de paso, tenés toda la ropa llena de sangre.

— No pienso ir al médico por esta estupidez —bufó, se cruzó de brazos y empezó a llorar como un niño pequeño—. ¡No tení por qué meterte en mi corta vida si tanto me odiai! —se puso entero rojo, negó con la cabeza y se dio la vuelta, apretando los puños.

— Yo nunca dije que te odiaba —Martín se acercó y le puso la mano en el hombro. Fue correspondido con aquel vulgar gesto del dedo del medio levantado, y un grito de "¡Fuera de acá!"— No me voy a ir tan fácil. Y si me voy, te venes conmigo.

Entró Sebastián.

— Uhh —suspiró y se dio la vuelta—, mal momento para preguntar por una barra de pegamento.

Se retiró, y Martín se quedó con las llantas en el suelo. Manuel le empujó por la espalda, pero no logró nada dada a la robustez del trasandino. Recibió una risita por parte del rubio.

— Parecés inútil pero no lo sos.

Martín agarró a Manuel de las piernas y se lo llevó a cuestas. El otro intentaba escapar, pataleando y golpeando al otro, pero a los cinco minutos sintió un terrible cansancio... y se durmió.



— En efecto, tiene óxido...

Manuel puedo oír eso tras haberse quedado dormido. Le dolía todo y estaba en una camilla de la enfermería. Una banda conectaba una bolsa de sangre con su muñeca. Los ojos verdes invadieron su vista y le hizo respirar hondo.

— ¿Ves? Tenés óxido —Martín sonrió, pero por una parte, preocupado. El óxido podía pudrirle la sangre y hacer que le amputen la mano.

— ¿Y de qué te reí? ¡Si empeora me quitan la mano so aweonao! —Manuel quiso empujarle, pero se dio cuenta de que estaba en mal estado y era mejor no moverse.

— Yo no me río de nada... Simplemente de que acerté en mi "predicción oxidal" —Se apartó de él y se sentó a espaldas de su cama, suspirando.

— Entendí "sexual" —Manuel rió un poco y se dio la vuelta, sin importarle su mal estado.

— Pervertido.

— Boludo.

— ¿Eh? ¿Qué habés dicho! ¡No me imites!

— Ya, ya —ironía, ironía—, seguro.

Martín suspiró, dejando salir la risa que se estaba aguantando. Se puso la mano en la frente, apoyando su rostro en ella.

— Nunca me he divertido en un hospital

El rubio se giró, con mueca extrañada.

— ¿Y para qué querés divertirte?


Escuchar mientras (¡¡intenten no llorar!! D':)
— Los malos momentos se arreglan con el contraste.

— Neh.

Silencio.

Ninguno sabía qué decir.

Entonces, el rubio rompió el hielo.

— ¿Élite o Principiante?

— ¿Humm?

— Cuál preferís.

— Élite... debe de molar ir a todos esos sitios y no quedarse con "profesor particular", no veas la caña que metió.

— Hum, pero el profe... enfermó... no pudo venir.

— ¡¿Entonces Migue sólo quería joder?!

— Posta, supongo. Migue siempre está de joda y es buen mentiroso...

— ¡Me voy a cagar en toda su puta madre!

— Eh, ya te vale, tampoco pongas a su madre como puta.

— Será perra entonces.

— En todo caso, gata —Martín rió tapándose la boca para que aquello no sonase en alto y Migue les escuchase—. Oye Manu una cosa...

— ¿Qué coso? Déjame dormir.

— Yo... yo lo siento...

— ¿Qué vai a sentí? —Manuel negó con la cabeza, se levantó, sentándose al lado del trasandino.

— Soy un pelotudo que va de boludo por la vida, y es un caso de esquizofrenia —Martín movió las manos. Le estaba saliendo acento italiano poco a poco, por los nervios y el habla rápido—. Es decir, muchos esquizofrénicos se creen alguien que no son... y es mi caso..., pero es abstracto. es decir, una manera de expresión, yo no estoy enfermo ni tengo problemas mentales, yo...

— Tú erí mi mejor amigo, esquizofrénico o no, Martín.

Manuel sonrió por lo bajo y se volvió a acostar.

Martín se quedó mirando hacia la ventana y cómo el Sol estaba siendo barrido por el viento. A lo lejos se veía el campo de trigo con el que se hacía el pan artesanal. Se veía el ir y venir de las hojas sueltas, los árboles vacilar al ritmo del viento y se escuchaba el siseo del agua del río más cercano.

Más allá, se encontraba el pueblecito. Al lado, el nacimiento del río en una alta montaña y el puente... aquel puente... en el que se dio cuenta.

Se dio cuenta de que le gustaba Manuel, quería estar más tiempo con él y... ¿qué? Es su mejor amigo y sólo han estado juntos dos meses. Pasaron tan rápido, no hay nada que hacer desde que llegó, es como un "Mesías", pero más serio, lindo, torpe y puede que comprensivo... ¿Quién necesitaba tener a Jesús con esa clase de amigo junto a ti?

Los suspiros de Manuel dormido se escuchaban, hondos y lentos. Su respiración confortaba hasta a la mayor y más terrible fiera.

Entonces, Martín se preguntó... "¿Alguna vez haremos una misión juntos? ¿Equipo? ¡Sí, los más conocidos! ¡Algún día seremos famosos! ¡¡Vamos a batir el mundo, ya verás, Manuel!!".

Sonrió, y como ya era de noche, se fué hacia su cuarto, antes despidiéndose de Manuel acariciándole el cabello.


¿Lloraron? xD Paren música

Martín estuvo pensando mucho tiempo sobre lo que le dijo Manuel antes de que se durmiese.

No, no dijo "prrrf", dijo "Erí mi mejor amigo, esquizofrénico o no".

Era curioso que hace una semana dijese que le odiaba, ¿no? ¿Será una estrategia? O como dice Martín: ¿estartegia?

NOTA: ¿Notan el fallo? Si lo leyeron como se escribe en realidad, significa que tienen buen nivel de lectura, y si lo leyeron como lo pone ahí, es que prestan más atención a cómo se pronuncian las cosas. No es para ofender a nadie, ¡era para hacer que os fijéis en lo que hace el cerebro humano una vez acostumbrado a leer un idioma! De todas maneras, ambos casos son positivos, tanto como ser prudente en la lectura que como leer rápido y con soltura.

De repente, pegaron a la puerta. Eran las doce.

— ¿Quién carajo es? —Martín bufó y se levantó. Estaba en pijama y todo despeinado, una parte de su personalidad loca que no quería enseñar.

— ¡Sebas!

— ¿Qué?

El trasandino abrió, con ojeras en los ojos y una cara de "¿Qué coño pasa ahora? ¡Soy un perezoso con ojeras! ¡Uh, uh, uh!". Sólo de pensar eso, a Sebas le entró la risa, haciendo que Martín pensase que se estaba riendo de él. Frunció el ceño y le dio una "toga" en la frente, repitiendo:

— ¡¿Qué?!

— Ah, que si tenías pegamento.

— Ayer al cuarto de Manuel, ¿hoy al mío? ¿Para qué tanto pegamento?

— Mierda, se me fue la lengua de hablar. Vos sólo dame pegamento.

Martín agarró la barra de pegamento y se la lanzó a Sebas en la cara. Después, ató una corbata [1] al pomo de la puerta y cerró en las narices del supuesto uruguayo.

— Vale, vale, no era para ponerse así...

Mientras, Manuel en su cuarto, estaba escribiendo... Escribiendo algo, una poesía... una carta...

Y junto a él, había una rosa blanca. Una rosa blanca diseca, con varios pétalos apoyados por la vejez.

Esa rosa se la entregó su madre.

Antes de salir de la casa, Manuel no pudo evitar decirle todo a la madre. Esta aceptó, y le regaló la primera rosa que le dio su ex-marido, que en este caso era el americano. Esto le dolió en el alma.

*Flashback*


Volver a escuchar la canción de arriba, por favor.
Llévate esto y prométeme que lo llevarás siempre.

Mamá... ¡yo no quiero irme, es que...!

Tení edá pa eso, Manu, hijo mío. Ya casi cumplís los 18, y pa esa edá quiero que estís preparado, ¿me escuchas? No me falles.

Manuel lloraba y lloraba. Estaba agarrando las manos de su madre. En el rostro de su progenitora se notaban varios signos de edad y cansancio. Las cicatrices de la violencia de género que marcaban su cara seguían visibles.

Huye.


Paren música.
*Fin del flashback*

Era un horror. No sentir la respiración de su madre, no notar que estuviese ahí para consolarle... y su hermana...

Su hermana ya está hasta por encima de él. Es una Élite con futuro según su maestro, y él piensa ayudarle cuando sea necesario. Palabra de José Manuel González Rodríguez.

Capítulo siguiente →

Anotaciones Editar

  1. Martín suele poner una prenda suelta en el pomo de una puerta para decir algo como "No molestar".
</div>

¡Interferencia de bloqueo de anuncios detectada!


Wikia es un sitio libre de uso que hace dinero de la publicidad. Contamos con una experiencia modificada para los visitantes que utilizan el bloqueo de anuncios

Wikia no es accesible si se han hecho aún más modificaciones. Si se quita el bloqueador de anuncios personalizado, la página cargará como se esperaba.

También en FANDOM

Wiki al azar