FANDOM


Capítulo XXX: Una historia más

— ¡Javi~!

Javiera miró hacia atrás, y allí venía Martín, con los brazos abiertos y una sonrisa de oreja a oreja. Venía con la bandolera volando, casi que él también estaba flotando.

— ¡Feliz cumpleaños!

++++++++++

> Escuchar

No sólo era el peor día de su vida, sino también el más apretado. Unos cuantos Galápagos de fuego asaltaron el pueblo vecino... Esa noticia recién llegó a sus oídos. Cargó su espada y se puso el chándal. Se colocó la felpa-comunicador y metió en el bolsillo bastantes medicinas.

Martín ya fue hace tiempo, así que se encaminó hacia allí. Una vez en el pueblo, se podía ver cómo los Galápagos gigantes de fuego arrasaban varias casas a la vez. Javiera cargó el fusil y disparó a la cabeza de dos o tres. Martín vio cómo mataba a unos cuantos más, así que decidió quitarle trabajo metiendo un bazokazo hacia la zona donde más había.

— ¡Javiera, detrás tuya!

Una de las tortugas asquerosas se abalanzó contra la chilena. Ella intentaba escaparse, pero no podía. Martín agarró al Galápago del caparazón y lo volteó.

— No quiero matarlos, son family —sonrió.

Javiera le correspondió la sonrisa y se puso de pie de un salto. Miró alrededor y vio cómo quedaban menos. Estaba empezando a chispear.

— ¡Lluvia! —Martín miró hacia el cielo y se cubrió con la capucha, echando a correr en círculos.

— ¡Tonto! ¡Reacciona, están a punto de arrasar el pueblo!

Martín pestañeó varias veces seguidas y miró hacia arriba, observando cómo una de ellas se dirigía al camino del instituto. Corrió tras la tortuga y se subió en ella, echándole unas riendas a la boca y tirando de ellas para darle la vuelta, pero no lo conseguía.

Javiera sonrió y fue a ayudarle, posicionando la punta del fusil en la frente del Galápago. Entrecerró los ojos y apretó el gatillo. La sangre negra cubrió los cuerpos de ambos. Javiera se limpió la cara con la manga y sonrió.

— Regalo de cumpleaños, sangre de deemon —dijo el rucio.

++++++++++

Hello, Antonio. Long time no see.

— ¡¿ARTHUR?! ¡No, espera! ¿Qué estás intentando hacer? ¡Detente!

++++++++++

> Escuchar

Javiera.

Las voces que pasaban por su cabeza la estaban molestando. Javiera abrió los ojos lentamente, y vio cómo árboles color naranja y amarillo intenso rodeaban el lugar donde se encontraba.

Javiera.

Abrió los ojos exageradamente, se levantó y se peinó, un poco torpe. Miró alrededor suya.

¡Javiera!

Se tapó los oídos y cerró los ojos con fuerza.

Escúchame.

Volvió a abrir los ojos, esta vez mirando hacia arriba. Un chico de color verde lima flotaba encima suya. Era muy, muy parecido a cuando ella era un chico aún. Sólo que éste tenía los ojos verdes y varias heridas en la cara. No se distinguía si llevaba ropa o no porque era algo como un espíritu, sus pies flotaban y se fundía el color lima con el transparente del aire. Hacía calor allí.

— ¡¿Q... quién eres?!

— Soy tu "Yo Alternativo"...

— ¿Qué es eso? Es más, ¡yo soy una chica ahora! ¿Por qué tú eres un chico si eres un yo...?

— No estoy para explicaciones —el chico se acercó a su cara y sonrió—. Se supone que soy lo contrario a ti. Peeeero... —rodó los ojos, se cruzó de brazos y miró hacia otro lado— como eras chico y transformaste, yo no pude, y me quedé como un tipo. No te asustes. Sólo suicídate.

— ¡¿Qué?!

Javiera abrió los ojos, sorprendida.

— No te va a doler, sólo eres peligrosa para Assiah.

— ¡Tal vez a mí no, pero sí a Martín!

— ¡Él no te quiere, inútil!

El chico le metió una torta en la cara a la chilena, y esta comenzó a lagrimear.

— ¡Suicídate, no sirves en este mundo! ¡Eres una mierda, admítelo!

— ¡Tal vez sea la peor, pero tengo derecho a viv...!

El Yo le volvió a meter una torta, sólo que con el puño cerrado. Era un puñetazo, y ese le hizo sangre en la nariz. Pero no le dolía, no sabía por qué.

— Nos veremos.

El chico desapareció, y Javiera comenzó a marearse, más y más, hasta perder la consciencia.

> Parar música

++++++++++

Javiera despertó en la silla de su escritorio, desmayada encima de un libro de la biblioteca en el que hablaba sobre el Mundo Alternativo. Lo cerró, abrió el portátil y entró en la web principal de la región, donde los editores escribían numerosas noticias actuales.

Estaba en titulares.

"El Mundo Alternativo vuelve a atacar con traumas psicológicos a numerosas de las personas más peligrosas que residen en Assiah. Se ejecutarán a aquellas personas en breve. —Jefe de la Policía Nacional."

Javiera negó con la cabeza y remangó el brazo izquierdo, donde estaba su tatuaje. Éste estaba brillando de una manera anormal, soltando luces color lima. Volvió a negar, se volvió a poner la manga en su sitio y fue hacia la puerta. La abrió de golpe, y se llevó la más horrorosa sorpresa de su vida.

— N... no te muevas...

Martín le estaba apuntando a la cara con su bazooka, y con la mano temblorosa. Estaba sudando la gota gorda, y tartamudeaba, nervioso.

— Cierra los ojos, esto me va a doler más a mí que a ti.

Javiera seguía inmóvil frente a el agujero de salida del arma. Martín estaba a punto de apretar el gatillo.

— Martín, ¿qué ocurre?

— ¡¡Muérete!!

Y Martín apretó el gatillo, reventando la habitación y todo aquél lado del instituto.

Capítulo siguiente >

¡Interferencia de bloqueo de anuncios detectada!


Wikia es un sitio libre de uso que hace dinero de la publicidad. Contamos con una experiencia modificada para los visitantes que utilizan el bloqueo de anuncios

Wikia no es accesible si se han hecho aún más modificaciones. Si se quita el bloqueador de anuncios personalizado, la página cargará como se esperaba.

También en FANDOM

Wiki al azar